Todo matrimonio es de
conveniencia.
Toda red es de pesca.
Todo banco es de sangre.
Toda libertad es condicional.
martes, 17 de mayo de 2016
viernes, 29 de abril de 2016
EL ABOGADO
Aspiramos al protocolo como atavismo.
Me apago como un hombre ilusionado.
La locura huele a cera para depilar.
Me estoy costando dinero.
Los poetas posmodernos usan bótox.
Murió con 115 años. Algo habría hecho.
La celulosa quiere ser litio.
La incertidumbre te dirá quién eres.
Es triste pedir pero más triste es tener que comprar.
Nadie quiere mi Kafka.
Orwell escribió el gran Smartphone.
Acierto en mis errores.
Con mi primer sueldo pagué a mi abogado.
Me apago como un hombre ilusionado.
La locura huele a cera para depilar.
Me estoy costando dinero.
Los poetas posmodernos usan bótox.
Murió con 115 años. Algo habría hecho.
La celulosa quiere ser litio.
La incertidumbre te dirá quién eres.
Es triste pedir pero más triste es tener que comprar.
Nadie quiere mi Kafka.
Orwell escribió el gran Smartphone.
Acierto en mis errores.
Con mi primer sueldo pagué a mi abogado.
jueves, 28 de abril de 2016
LA FELICIDAD
La paternidad necesita su
huérfano.
Se quiere al hijo por mala
conciencia.La mujer tiene los cojones en el pecho.
Tengo dos cojones: una buena y una mala.
La mujer quiere opositando.
La paternidad confunde felicidad con filicidio.
miércoles, 13 de abril de 2016
EL TIRO
Para Agustina, que
me dio dos besos necesitando abrazos.
La soledad está más allá de
las personas.
Fuimos conociendo nuestros
extraños.Para disfrutar hay que aprender a sentir.
La saliva miente cuando las flemas se acarician.
Sólo espero que me odies dignamente.
El tiro viene del labio más rojo.
El trabajo es el opio del pueblo.
miércoles, 23 de marzo de 2016
EL TÚMULO
"Todo ser nace para aliviar la soledad de otro".
Miguel Delibes.
Miguel Delibes.
El tiempo necesita tiempo para darse un respiro. Mi aguja y tu ojo, juegan juntos. Nuestras soledades se acoplan en el odio. Interrumpimos lo imposible con nuestras caricias en mano. Ya no, ya nunca más cientos volando que puedan ser. Ya solo el cuerpo cambia la suerte. Y jugamos con madejas que brincan como gatos. Ahora me quieres pese a tanto. Ese túmulo de horas (como una miel en la memoria) hace de tus gestos confitura, de tus defectos disculpa. Sin ese túmulo, el beso vuelve a su labio y nadie acepta una disculpa. No la toques ya más que así es la tierra.
martes, 22 de marzo de 2016
EL PICO
Como el pico de rimmel legañoliento, el tiempo se fue hacia el vértice de tus ojos. El minúsculo negro, lo apenas, fue tomando cercanía. La mirada tiene su memoria, su archivo sin dientes, sus babas soñolientas. Después de quemar el tacto, de bruñir palabras hasta desgastarlas, de precintar y prescindir, ya no hay más que una pavesa sin preguntas. Hemos llegado a la transparencia, al asco azul del silencio. Y vamos encontrando calores nuevos, estufas horizontales de lana extraña. En la extrañeza de los vértices tocamos la timidez para ver qué pasa. El mortero de la emoción sigue en el íntimo burdel, un pico que recorre el mundo para encontrar su esquina. Lo insignificante se vuelve negro en los ojos. Sólo en tu mirada se belleza.
viernes, 11 de marzo de 2016
EL CAJERO
La rapidez de la cantidad.
Lo inmediato piensa mejor.
Somos la arqueología que
seremos.
La lucidez de la renuncia
fracasada.
Congreso de los imputados.
El congreso legisla las
formas, los fondos son créditos a plazo fijo.
Creo en el porvenir de la
saliva.
Solo entiendo la paternidad
honrada de la compra adoptiva.
Para mejorar la democracia,
hagamos listas de cajeros abiertos.
Nadie visita los espejos.
La repetición de los límites
los dilata.
La cantidad confunde.
La historia la hacen los archivos de la CIA.
La historia la hacen los archivos de la CIA.
El funcionario quiere ser
pensionista.
Tiempo, tiempo y un largo
etcétera.
El trabajo es el opio del pueblo.
jueves, 10 de marzo de 2016
EL CAYUCO
Mar, dolor de sal, frente de
sol, fiebre de arena. Una gaviota pica el ojo que te
ahoga. Mar, sangre de vértigo. Como la ola que golpea
suave y se va, como el dolor que se olvida en lo inmediato, entiendes que también se hunde la voz.
miércoles, 9 de marzo de 2016
EL DÍA
La mujer trabajadora, como el
último perfume del corte inglés, viene a ser el eufemismo de su propia
condición. Puestos a celebrar –celebrar por qué- debería ser la contraria, la
mujer ociosa, libre, dispuesta para su capricho. Celebrar el trabajo no sólo me
resulta absurdo sino cruel. Y en esta trampa cayeron hasta los ideólogos
anarquistas más eminentes. No sé a qué Banco se le ocurrió liberar a la
mujer a través del contrato pero como estrategia es de lo más burda. Quién se
come eso sin más. Pues nos lo comemos con la fuerza de Telecinco. Porque lo
peor que le ha ocurrido a la mujer no es ser “miembra” ni “periodisto” de nada,
lo peor es (como decía Umbral) “que se ha creído la fotocopia”. Cuando la
ecuanimidad de los varones anda pidiendo el mandil para fregar los cacharros
como forma de olvidarse de su capataz, ellas están locas por firmar la
explotación que las iguale. Es la “gran catetada” que decía Romero Esteo, la
igualdad por abajo. Hay cosas que se analizan solas: “discriminación positiva”,
“violencia de género”, “igualdad femenina”. Los sustantivos se autoadjetivan
cuando tienen vocación de universales. El error, parece ser, viene del complejo
atávico de lo doméstico. El Banco Santander se dio cuenta que las patatas con
carne no iban a “Port Aventura”, y empezaron a trabajarse el lenguaje, la
repetición goebbelina, hasta que la cosa saliera de ellas mismas. La mujer en
estos días de celebración, se iguala al libro, a la diabetes y a la radio. Para
mi es mucho más, es todo, claro. Creo que la igualdad, como concepto, debe
replantearse, ampliarse, diferenciarse. Porque yo no quiero ser igual que un
perro, ni el perro creo que quiera ser bibliotecario, lo que sería un
desprestigio para el perro. Las diferencias están muy bien. La igualdad se
defiende sola y necesita de todos. Pero creo, que lo que se defiende, lo que se
señala en casi todo discurso de calendario, tiene que ver con el consumo
implícito del lenguaje. Nos venden (regalada) la idea de igualdad y trabajo,
para que miremos con envidia la nómina de Manolo en lugar de odiar la enésima
Reforma Laboral y el propio régimen servilista, ya digo. Trabaje usted hasta
los 67, compita con Rodrigáñez, que si llega a la jubilación que no le
garantizo, ya tendrá usted el sistema de salud desmantelado para tener una
vejez de perros. Ay, las patatas con carne.
jueves, 3 de marzo de 2016
EL CONGRESO
Quién quiere cáncer.
Tu torpeza me consuela.
Hay escritores de Inditex.
Trabajo en Estocolmo.
Quien quiera peces que me enseñe el culo.
Vives demasiado en ti mismo.
El tiempo se mide en aburrimiento.
El jefe tiene complejo de igualdad.
El congreso no parece una sucursal.
Soy psocialista del Rey Juan Carlos.
Te voy a besar el asco.
Tu torpeza me consuela.
Hay escritores de Inditex.
Trabajo en Estocolmo.
Quien quiera peces que me enseñe el culo.
Vives demasiado en ti mismo.
El tiempo se mide en aburrimiento.
El jefe tiene complejo de igualdad.
El congreso no parece una sucursal.
Soy psocialista del Rey Juan Carlos.
Te voy a besar el asco.
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