jueves, 30 de mayo de 2019

LO INQUIETANTE

Voto secreto.
Pago anticipado.
Celos consentidos.
Eterno pasajero.
Amor imposible.
Envidia sana.
Clase política.
Sexo oral.
Química inorgánica.
Libertad comercial
Tumor benigno.
Vida laboral.

jueves, 16 de mayo de 2019

EL INTRUSO

Como el chispazo de memoria del perfume, como la súbita tristeza que proyecta una nube, como una canica bajo la cama. Los libros se miran extrañados con sus ojos de girasol. Son párpados de tiempo. Como un nieto en la Residencia, como si todos los segundos cayesen en mi cerebro, siento la pregunta de las gotas. Soy el extraño que entra a preguntar. Preguntar es la extrañeza, por eso está fuera de sitio. Somos la repetición desconocida. Un misterio que llora sin saber. Quizá por eso, a veces, el intruso aparece en mitad del humo y sube por la risa para señalarme con el dedo. Otras veces entra en mi cama, canta mis canciones y me roba la alegría. A veces habla por mí, y se parece a quien creía. Ese a quien siempre recuerdo cerca de un verso, tocándole el sonido, con su dedo extraño.

sábado, 4 de mayo de 2019

EL DEDO

(fragmento de "trilogía 59")
A mi hermano Abel.


Quizá sea preciso divagar. Convocar el aullido que dibuje el grito. Es la nebulosa que surge de la flecha si cerramos la diana. Hace falta reducir la salsa, cerrar el ojo, para inyectar potencia. Lo etéreo escapa sin soltar. El pájaro necesita su rama para volar. Las alas no hacen vuelo. Se necesita un nido, una pareja, una víctima. Volar es fácil si no sabes cómo. Saber tiene la dificultad de la pregunta. La ignorancia vuela con su burro. Acertar requiere sutilezas. Para tocar bien hay que leer a Juan Ramón, hay que escuchar a Satie y ver a Madoz. Tu sonido entra en la espiral del viento que le lleva. Es la paradoja del “todos fuera de sí” rizando el rizo de la línea recta. “El infierno son los otros” decía Sartre. Mi demonio juzga tus falsetas con mi horario. Todo acaba en el para qué. Pero como el libro es mío, yo digo que le faltan comas a tu digitación. Que la mano izquierda respira por la derecha. Que la púa viene de la uña como el micrófono del diafragma. Como diría Joaquín Reyes “el no ya lo tienes”. Siempre puedes volver a las urgencias del facebook. Pero el horizonte necesita dedicación. La tarde cae todos los días. “El no ya lo tienes”, lo has hecho tuyo, vive en el Sartre de los céntimos, en el ocaso de la púa y el vértigo del cajero. Arrastras tanta soledad que te pesan las notas. También pesa lo ligero porque la vida es ir tirando. Pesan los labios, los whiskys y las ITVs. Y la voz se vuelve ronca como un fondo astillado, como la cuerda gorda de los callos. Huelo tu calma. Tiene un manantial de espinas en armonía. Creo que ahí está tu dedo. En la tristeza optimista de tus acordes.

jueves, 28 de marzo de 2019

LA MACETA

Duele, la tristeza en polvo de hojarasca. El niño me habla con palabra torpe, y su pureza me coge la mano del alma. A veces vuelve la poesía y se instala en mi frente mientras el paisaje baila. A veces las cortinas se mueven de memoria y cruzo tus ojos para adentrarme, con la cuchara del verso, en el error. Tu abismo trasparenta razones. Y puede llorar un gato cuando crecen las macetas. A veces siento que la poesía no volverá y la veo marcharse con mi hijo.

sábado, 23 de marzo de 2019

LA MASACRE

Donde hay mucha gente el sol pierde decencia”
Ramón y Cajal

Toda ley es mordaza.
Siempre tiene todo.
Leía selfies.
Vigilancia segura.
Chance cazurro.
Inmediatez distante.
Tiempo prematuro.
Solución paradójica.
Masacre sostenible.

miércoles, 6 de marzo de 2019

EL VASO

“No perdono a la vida desatenta”
Miguel Hernández

A Pablo Gadea

Sufres, como el vaso de agua. Tienes la lengua llorona, el ojo sensible de los cactus, temblor. Un cigarro hamaca tu sonrisa. Llueves. Fulminas las ganas con un “claro” que suena a la piedra del pozo. Tienes la frescura que hace olvidar y una palabra que saca la cabeza para entrar en flor. Hay que sufrir mucho para dilatar silencio, tocar el agua del misterio y no hacer caso.

viernes, 15 de febrero de 2019

EL HILO

Condensar para expandir.
Asesinato humanitario.
Prometeo lo deja.
Comprar vende.
La sombra hace claridad.
Dolía posibles.
Masacre artística.
Violento bienestar.
Especulación fiable.
Nada cuantiosa.
Amenaza imparcial.
La buena novela escribe poesía.
El miedo pende de un hilo.

jueves, 14 de febrero de 2019

EL JUICIO

https://www.youtube.com/watch?v=OEVyEp-3G8Y

 
Acusar a Gil Tirado de saciar la justicia con venganza, puede ser. Puede ser que el asesinato de su hijo en Badajoz, moviera el mazo de la sangre a dictar sentencia. Decía Antonio Machado que no se puede saber lo que va a pasar pero que quién podía saber lo que ha pasado. Por eso la historia se escribe en los ficheros de la CIA al dictado de su tinta cadáver.

José María tiene la abnegación del neofito, del místico social, del monaguillo chivato y el cura del capón. Por eso mana anécdotas que convierte en sumideros. José María tiene vocación de fontanero, de limpiar las cañerías de la conciencia que son los ríos que van a parar a la urna que es el Manrique. José María no sabe que la genética del mono es una hélice azul y que Darwin viajaba en el Dragón Rapide de la vanidad involucionista.

Cualquier avión puede volver cuando nunca se hubo ido. Las banderas duermen bajo las almohadas esperando el momento de aventar el polvo en los balcones del fútbol, de catalincha o de Nadal. La bandera como patria no es mal trapo. Toda libertad es libertad condicional, por eso Dani Mateo se suena flojito mirando de reojo al Señor Media que en Vox descanse.

Hay que tocarse los bolsillos de la vida mirarnos el ombligo desde fuera para darle a las mentiras categorías de convención. Si hemos de gritar campeones oé que nadie diga dime de qué presumes. Si hay que ir al Registro que me registren. La igualdad es injusta y el derecho es ley. “La justicia y la verdad son malas consejeras. La una te dice que mates, la otra te dice que mueras”, pero Gil Tirado no leyó a Bergamín. Quitar la nacencia es de mal nacidos, de haber nacido mal, por eso existe el forastero y la inmensa minoría juanramona.

El de Moguer perdió a su sobrino nacional en la trinchera. Se podría decir que por eso escribió “Guerra en España”. Se podría decir que las bombas volvieron rojos a Ramón Gaya, los Goytisolo o Baltasar Lobo (mujer, madre y padre entre los escombros). Que Sender se hizo anarquista porque asesinaron a su mujer. “Poder decir” es un decir si no lo firma Fray Ejemplo. Esta nómina venía de Lorca para llegar a Machado y Miguel Hernández. Hay gente que madura sin pudrirse, algo intolerable para el agua pasada, para el morapio de la mala conciencia.

Conjurando el “quémásda” todo se acaba pero la cisterna sigue goteando. Y aquí estamos.

martes, 12 de febrero de 2019

LA TAZA

"Apóyate en mí, sombra"
Pablo Gadea.

Digamos que sí. Que puedo ser. Que quiero. Y desaparecen los contornos con la luz. Parece, ilusiona, surge. Y un cuerpo se mira en el espejo. Una caricia de martes preguntando la hora. Un lamento que se mete en el coche con el abrigo puesto. Un saludo, una llamada que no se hace, un yogurt. La mañana. La colonia, el dolor en la muñeca, la peluquería y un odio. El paseo, el paraguas, una película. Una lágrima, la uña partida, el paseo del perro. Una ensalada, la compra, un buenos días. El cigarro, el horizonte, la cisterna. La noche. El frío, la cerveza, el hastaluego. El calor, el enemigo, un orgasmo. Qué tal, vamos allá, para qué quejarnos. La pera, los vaqueros, el velcro. El peine, el móvil, la postura. El facebook, la mirada, el silencio. La compañía, vuelve pronto, di por qué. Otro café, regar las plantas, sigamos mientras. El balón, la vecina, la cremallera. Amanece. El gimnasio, la taza, la vacación. No me he enterado, no puede ser, lo he olvidado. La báscula, el papel, un pintalabios. Digamos que sí. Que pudo ser. Que quise. Sombra, memoria, emoción. Y unos ojos que se cierran en el beso.