La lluvia fija el polvo, le da el gris necesario a la tristeza. La campana, con su sonido a memoria, toca la piel y levanta a los ancianos de Hammelin. La niebla sale de los desvanes a pasear su soga, su alegría pequeña, su moneda dulce de domingo. Cuando la lluvia cae mueve la melancolía una sensación de injusticia, de ansia tranquila, de tacto de lana. En ese charco, en la Katiuska de la comida caliente, se siente el privilegio de lo básico. Hay algo en la muerte que seduce, quizá su agonía marginal y amarilla, su alfombra de luz y monotonía. El agua nos lleva a la hermosa lucha del fuego con el aire. A esa llama que principia la pavesa, lo volátil. Y uno comienza a desconfiar del agua y piensa que el otoño es otro invento del gobierno. Y pensamos escribir un poema polvoriento y nos sale una caricia de abuelo que esconde el barro duro de los camiones. Ese poema que olvida el cáncer de la 507, que no se acuerda del vaho de los cuartos de baño ni canta el gol en una cancha de barrio. La lluvia convierte los días en domingos, en conforme mayoría. La lluvia es una apariencia que sacamos a la calle para que riegue las macetas con recuerdos. Y por un momento jugamos al parchís y contamos veinte, y pensamos que hace mucho que no contamos veinte, y nos acordamos de las personas que nos importan y pensamos en llamarlas y no las llamamos. La lluvia no cala pero nos moja un instante, y en ese momento nos volvemos gota y abrimos el paraguas para montar en el autobús del desayuno.
jueves, 5 de noviembre de 2015
miércoles, 28 de octubre de 2015
LA DISTANCIA
Toda emoción tasa su plusvalía.
La libertad necesita financiación.
El pelo seduce a las manos.
El ojo se mueve como un gato.
El silencio sin dolor duele más.
Siempre es otra vez.
La duda niega.
Pensar agrede.
Lloro y finjo peor.
Asesino, verdugo, escritor.
La palabra siente mejor.
Avanza o crea distancia.
Necesito tu imposible.
viernes, 23 de octubre de 2015
viernes, 16 de octubre de 2015
LA CAMA
Hay nubes en lo alto, algo de frío, llueve. La imagen en el espejo, el café caliente, las fotos en su sitio. Nada presagia que no duela el cansancio.
viernes, 9 de octubre de 2015
jueves, 8 de octubre de 2015
LA ESENCIA
-Arguiñano Rodríguez de la Fuente.
-Rafaela Carrá Velasco.
-Javier Bardem Brando.
-Fernando Fernán Fo.
-Moneo Caro Baroja.
-Miguel Delibes del Bosque.
-Rafaela Carrá Velasco.
-Javier Bardem Brando.
-Fernando Fernán Fo.
-Moneo Caro Baroja.
-Miguel Delibes del Bosque.
miércoles, 7 de octubre de 2015
EL ESPEJO
-Siempre duele tarde.
-Los ojos duros con su emoción de pan de ayer.
-La angustia siente tijeras y nota golpes en el dolor.
-Los ojos duros con su emoción de pan de ayer.
-La angustia siente tijeras y nota golpes en el dolor.
jueves, 10 de septiembre de 2015
EL MUÑÓN
Lo peor del silencio es su cansancio. No acaba nunca porque no podemos tocarlo, nosotros, que somos tan de tangibles. En el lenguaje de la cantidad aprendimos que el dolor sólo siente una vez, y depende de la televisión. Nos refugiamos en la hipocresía, en el wasap de la sangre, en el cansancio solitario de esa palabra que agoniza. Nos sabemos culpables cuando llega, cuando se nos tuerce la boca, cuando se corta la palabra y detiene la mano. El silencio señala, es la luna sin dedos, es el muñón que nos toca la cara con su carne tibia, con su piel ajena, con su asco desconocido. Y fingimos voz melosa y ofrecemos el caramelo arrepentido. Pero los brazos crecen despacio, una mano la tiende cualquiera y "sólo desnudos se sienten los abrazos". Descubrimos la culpa en el silencio. Descubrimos el cansancio de los solitarios para olvidarlo otra vez; ese siempre que nos une en los extremos opuestos del universo.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
LA DUNA
"...¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar".
Oliverio Girondo.
"A veces la presencia es suficiente, a veces la vida se vuelve simple como la compañía, sencilla como el sueño, elemental como el oxígeno".
JSP.
martes, 1 de septiembre de 2015
EL OÍDO
-Solo se quiere en la misma palabra.
-Descubrir, esa tristeza.
-Comprobar suele llorar.
-Ya ni septiembre importa.
-Ese siempre en soledad que llamamos Otravez
-Decepción tras decepción hasta un hastío decente.
-No le tengo miedo a tu oído.
-Descubrir, esa tristeza.
-Comprobar suele llorar.
-Ya ni septiembre importa.
-Ese siempre en soledad que llamamos Otravez
-Decepción tras decepción hasta un hastío decente.
-No le tengo miedo a tu oído.
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