viernes, 25 de noviembre de 2016

EL LATIDO

“Hay que habitar el vacío”
Jorge Oteiza

En la penumbra, en el sonámbulo hueco, hay un lugar detenido. La claridad que sabíamos ya no está y tampoco el pozo brilla. Sí, hay un ritmo que late. Hay un latido que zumba hasta romper el púrpura. Y te ves llorando el desalojo de las ventanas, caliente y tranquilo como una aguja. Otra vez el ojo me mira y me esconde las almohadas. El frío sigue su camino de fiebre que se aleja. También el eco se acaba y ahora debo mentirme solo.

viernes, 18 de noviembre de 2016

LA CERRADURA

"Poesía, instinto cultivado".
JRJ

El agua no se confunde.
Darse cuenta es cosa de bancos.
La educación industrial inocula conocimiento de consumo.
La célula como palabra en necesidad del caos.
Pepin Tre es el padre de Albert Pla.
Las abispas con los coches son como las moscas con los muertos.
La presencia tiene su lenguaje.
No quiero consuelo, quiero descanso.
Detrás del abismo sólo contornos difusos.
El dolor no tiene cerradura.
Necesitamos el amor para justificar el egoísmo.
Los mitos manchan.
La pureza como podredumbre.
Siempre hay un recorte para un descosido.
Lo estático tiene misterio.
El sueño como instinto imaginario.
Me interesa la cáscara como sociología de la emoción.
Buscar el latido que sangre mejor.
Sígueme delante.


viernes, 7 de octubre de 2016

EL CULO

“Creo que si me llaman desequilibrado es porque razono bien y los que me lo llaman, mal. Los demás sienten y piensan algunas veces; yo siento y pienso siempre. Esta es la razón de mi dolencia”. JRJ.

-Solidaridad de emergencia.
-Lo pasivo inquieta.
-Busco la casualidad.
-Quieres con exclusión.
-Odias para querer mejor.
-Disfruto a tacto tendido.
-La realidad busca en la abstracción sus emociones.
-La mentira necesita intermediarios.
-El bifaz del entusiasmo corta hacia delante.
-Desconocer como posibilidad.
-El tonto genera silencio, el lector lo cultiva, el poeta lo crea y el funcionario lo ceba.
-Mis amigos están muertos o me sacan 40 años; y yo soy el que mejor sabe hacer la compra.
-Escribo como un perro trufero.
-Al honesto le llaman  radical.
-Confundimos infalible con inflamable.
-La creación está en la pituitaria.
-Septiembre de semen encendido.
-Desprecio para tocar sin miedo.
-Cuando exigo me busco.
-Estoy madurando el niño.
-Resignación e inteligencia como un solo vuelo.
-Cada beso huelo mejor.
-La salud de asumir la enfermedad.
-Disfruto como un poema sin verso.
-La teoría del 90% suele ser infalible.
-Hay gente con inteligencia colateral.
-Toda educación es religiosa.
-Con tu voto me legitimo el culo.

jueves, 22 de septiembre de 2016

LA ELEGÍA

-Te seguiré hasta el fin del cuánto.
-El hábito hace al político.
-En la paradoja hay claridad.
-Debes la bala de tu vida.
-Busco trabajo establo.
-Mi elegía se llamará autorretrato.


sábado, 10 de septiembre de 2016

EL SELFIE

El selfie justifica los medios.
No gracias, ya tenemos Museo de Arte Contemporáneo.
Las uñas son los dientes del tacto.
Falta un Centro de Interpretación del Paleto.
Pretenden distinguirse en la igualdad.
Nadie es probeta en su semen.
Las abreviaturas son decimales.

sábado, 3 de septiembre de 2016

LA ESPADA

"La calle me atraviesa como una espada".
Francisco Umbral.

Los animales tienen la terrible disculpa de la zoología. “Qué culpa tiene el tomate / que estando tranquilo en su mata / llegue un tonto y te mate / y te meta en una lata”. Pues eso. Qué culpa tiene el perro de que un amante de los animales lo encierre en un piso y lo saque a pasear en libertad vigilada a correa en cuello para cagar  El perro defeca como todos, y el civilizado votante recoge sus heces con un higiénico plástico [sic]. Pero qué hacemos con el orín, con la meada esquinera, con la diarrea inoportuna sin espátula posible. Pues algo así ocurre con las personas. Uno procura saber pasear para no recoger los encuentros cotidianos en una bolsa. Habitamos una mediocridad consolidada y en este alfoz de la provincia uno podría escribir la crónica de Puerto Urraco con la proximidad quirúrgica del cirujano. En ese contacto residual, vulgar por cotidiano, biomásico por fungible; consumimos nuestro tiempo. El tiempicida tiene su hora punta en el momento inoportuno.  El “¿Hoynotrabajas?” de un lunes cualquiera o “Quécalorhoy” son expresiones que cuajarán en “Hanpuestounafarola” del jubilado, cuando hayan puesto una farola y se esté jubilado. Este detritus mental se escurre por la esquina de tu pantalón en cualquier descuido. Se puede dar una hostia con la asepsia de la violencia decente, pero qué se hace ante la pedrada verbal de las buenas personas. Cómo se le dice a un tonto que de bondad también se mata. Quién le pone el cascabel al gato que se mea en tu puerta. Pues así estamos, sin asimilar nuestra pertenencia al gremio animal, con el dinero justo para el pan, fingiendo prisa –ya ves- en el reino de la astenia. Uno, aún piensa que nacer no es suficiente para el adjetivo humano. Más allá del establo hay una conducta que no por accidental ha de parecer extraña. Se pueden contener los esfínteres mentales de la agresión. Hay que intentarlo. Quizá –reconciliante quizá- no haya asumido aún mi naturaleza de ladrido por escrito. 

viernes, 2 de septiembre de 2016

EL SEÑOR

El tiempo se concreta en la palabra “señor”, cuando el “chaval” se desconcierta y la cana te aparece como una miga de plata. Cuando el tiempo ya no ilusiona y septiembre no trafica con saliva, veo la claridad de lo concreto. Mi por ejemplo está en la “disco móvil”, en la violenta tersura del pecho, en lo apretado de un carmín reventón, en la pánfila cara de ojos sin hambre. El hambre del ojo, la ilusión en llama que tuve/tengo, no la veo en esos cirios de alcohol erecto. El cubata, como un fuego nocturno, alienta sus cenizas. Su pasmo desconcierta. Qué piensan, qué esperan de su nada. Vengo del vaho febril de la metáfora para sentir el escombro nocturno. Alelia candente, quién te sopla. Qué piensa la ceniza que se extingue. Qué leen tus ojos sin contrato. Qué miran tus labios de iphone. Para qué Kafka si sois la metamorfosis onfire de un cambio de llama. Dónde está vuestro verde, qué impulsa vuestro tallo. Para qué septiembre, para qué la primavera negra. La verbena tiene su llanto de cinturas pero cómo llora un watio que se apaga. Las hojas se rompen de fuego, como billetes quemados por el plástico de los días. Me pregunto por vuestras palabras. En el desconcierto se intuye mejor el negro. Quizá mi ocaso sea vuestro contrato, vuestro indigente “quizá” en el que podamos entendernos. Vosotros ya sin libros y yo sin wasap, y con estas migas –ay- de un pelo en retirada. 

martes, 9 de agosto de 2016

LA VOZ

Cuando miramos al horizonte sin más compañía que el humo, no hay más que conocer y tocamos por tocar. Y nos entusiasma un verso brillante, un dato más sobre aquello. Y encontrar pureza de árbol en la arruga, percibir la belleza de una soledad sin suerte. Y aquel bordillo, la zapatilla y la piedra, preguntan las cosas de siempre. Hoy tu voz incendia septiembre.

sábado, 6 de agosto de 2016

EL CÍRCULO (Leyendo a Chillida)

A mi padre

Lo bueno es malo.
Lo excelente mejora.
En lo contradictorio hay claridad.
Lo sutil llega más lejos.
Quien muestra oculta.
La inquietud de un ojo cerrado.
La recta lleva corbata.
El círculo es un niño.
El cuadrado tiene pistola.
Leo para preguntar mejor.
El asombro empuja.
Existimos un presente inefable.