sábado, 28 de junio de 2014

jueves, 26 de junio de 2014

LA EDUCACIÓN


"Los pueblos tienen soberbia en el tiempo"
JSP
"Los viajes se comienzan con inquietud y se terminan con melancolía"
José de Vasconcelos

A mi sobrino Andrés.

Llamamos educación a asimilar el miedo.
Vivimos en el miedo más fuerte.
Sólo en lo superfluo es posible el cambio.
Obligamos al bien como forma de beneficio.
Avanzar como un instante perpetuo.
Hay un avance que mira hacia atrás.
La memoria como certeza por inventar.
Llamamos enseñanza a la mentira verosímil.
Llamamos educación a sublimar el miedo.
El miedo, esa comodidad.

miércoles, 25 de junio de 2014

LA NADA

"Contradicción no es decir lo contrario,
es poner en contra para filtrar la razón". 
JSP

Luz, mentira de sombras.
La creatividad surge de la ignorancia.
Crear, mejorar la nada.
La destrucción, ese lugar sin culpa.
La pureza de la ignorancia emociona como un niño.
Concretar ideas, matar ilusiones.
El desconcierto sugiere.

sábado, 21 de junio de 2014

LA RAÍZ

“Cuando amanece entre unos muslos lúcidos,
la vida nos traspasa como una flor de hierro”
Francisco Umbral.

“Y tendrás que escribirme”
Mónica

A Mónica en sus 34

Hechas las distinciones -la emoción sobre la mesa-, la soledad se viste o se cubre. La cobertura compra y la vestimenta es un desnudo de locos, preguntando. Hay un lamer de patas sobre el billete y muchos nervios de papel. En la claridad rota fijo tu cara. Ahora es fácil, la raíz negra de tu ojo busca el sol. Tu párpado es la nube, enjambre de pétalos, niños corriendo con la risa de la mano. A cada mirada, te nace una flor, es la tierna espontaneidad del brote. Y otra sombra clarea por tu cuello, un nuevo gesto que sucumbe a tu lengua. Sigues punzando la magia. Sigues subiendo hacia a ti, con la medida del caos, con la sorpresa de lo interminable. He vuelto al ridículo, al espectáculo de tus labios -ojos del beso con que tus ojos hablan- he vuelto a creer en la ele. A veces yo con tus espacios, a veces tu con mis palabras, y tu mariposa y mis colores se acoplan en el vuelo que el tiempo ha tejido en un calor. Y el invierno nos sorprende abrazados como una sola madre.

jueves, 12 de junio de 2014

EL OLVIDO



“Quien no ha no es”
Vincenzo Padula.

No es claro lo que brilla. Tras lo detrás hubo un delante, lo real ilusionado. Quién puede partir el aire. La palabra rompe el ruido, la tinta mancha, el papel arde. La palabra es una llama que tienta. Tiempo de preguntas, preguntas sin tiempo. Raspaduras del algo sin hacer. La mano vuelve y toca, y la piel se inunda, y cambia, y las uñas absorben colores. A cada tiempo su bala, sin perdón para la vida. Hay que ganar el olvido.

jueves, 5 de junio de 2014

EL PASEO

A Mónica.

Ahora que el veneno es otra piel y las tardes licúan el tiempo, un iris púrpura camina. Sobre raíles de cera un sajo quema. La luz –fiebre y polvo ardientes- pliega su pátina. No corras, ve despacio a ti solo. La sugerencia del desconcierto, el tacto constante, soñante, hacia esta admiración que no reconoce. Al caer la tarde levantamos la mirada. Reconocemos el ruido, saboreamos la memoria –me pones triste- mientras el bucle de los constantes, etcétera. Mi ignorancia y tu misterio -dame la mano, así- bruñen el silencio. Se adentran en la caricia, en el filón del tiempo por el tiempo. Ahora que la piel nos espeja, ahora que la palabra crece hasta rozarnos, has desaparecido la pregunta. Así -la mano, así- las mariposas son dudas con alas, la lluvia un universo que gotea. Porque necesitamos concretar el mundo cojo tu mano. Así.

martes, 27 de mayo de 2014

EL VÓRTICE

Como esa melodía que se precipita en un lamento de tobogán –hay tranquilidad-, como la desolación de los pétalos, luciérnagas de cemento. Niños que empujan sillas de ruedas, cielos sin noche, pesadillas de luz. Sinfonías de euforia, futuro tamo de un abandonado. Mundo lamido preguntando al odio respuestas de tierra, mientras las monedas caen por los toboganes. Melancolía de pétalos, cuerpos fríos, sombras de nubes alimentando lanas. Rebaños de fiebre, delirios de tijeras y agua, agua, agua –porque lluvia no falta- tras el brillo del ruido, el agua flotando. La imaginación del agua llega tarde al límite. Preguntas en la frontera de un calor a elegir. Niños, parques y féretros juegan al corro de los ojos, con la venganza de las tardes, con el aburrimiento del futuro dando la vuelta a las cabezas que penden con las costuras por fuera. Las nubes parecían depósitos de nieve.

miércoles, 21 de mayo de 2014

LA INTELIGENCIA

“Lo más sonoro del mundo es el perfume”
Francisco Umbral.

Buscando la pestaña troqueladora que la enmode, la ultime, la caducifolie, la mujer se olvida. El olvido ignora. No sabe que la inteligencia culmina con la diferencia del ojo único de la atracción. Ignora que los pechos son la inteligencia de la forma, lo firme de lo convulso. Debe conocerse más para enjaular mejor. El ojo no es más que azúcar, un todo que raspa, la mecha clara de la piel. El ojo tiende al agua, se oscurece en lo horizontal del baño, por eso llora cuando convoca el olvido. El ojo quiere desaparecer cuando la belleza no vuelve cuando el cuello se vuelve rodilla, cuando el cabello se recoge en mordiscos de sal y los labios hacen el resto. La belleza es convulsa en su sostén silábico. Sin sonido nada huele y la mujer reclama su quédate, su condición de única. Se vuelve estética, se vuelve revista sin cloro de papel ni agua, cáscara de manos y poco tacto, esperma de cosmético. La mujer que no sabe volar no se perdona, aquella que niega la vida en el otro con la regadera del tequiero. La mujer es un misterio cotidiano. Diferencia sin amargura de su yo, instante maravilloso del cuchillo, filo horizontal de la vida.

viernes, 16 de mayo de 2014

LA ANGUSTIA

Hay una sutileza que tensa los ojos. Repta como la ebriedad del sexo inaceptable que se engaña de hijos. Es lo pequeño que se escapa, ese líquido roce, esa batalla inefable de las cosas sin pensamiento. La emoción quebrada, polvo escapando de las manos del agua. Lo sutil angustia porque desconocemos su lenguaje. Confiamos en las mentiras que estaban allí. Nos reconocemos en las afueras del dolor, en la región inesperada del tiempo. Detrás del “cómo estás” alguien sufre. La cicatriz nos arrastra al llanto desconsolado de los locos. Siempre se llora de futuro. Los ojos -ese lenguaje infinito- prosigue el silabario roto -mi mamá me mata, yo mato a mi mamá-, porque siempre reímos de pasado. Pero la carcajada es una cueva, un hueco macabro que no se marcha, que late con su asco de gusano. La angustia es esa arcada, la sutileza de un detrás, tiempo acumulado que rezuma. Por eso, a veces, nos salpica un beso.

jueves, 8 de mayo de 2014

EL PEZÓN

“Creo en la realidad de la Poesía. Y la entiendo como la eterna y fatal Belleza Contraria que tienta con su seguro secreto a tal hombre de espíritu ardiente”.
“Para mi el instinto es lo primero y lo último”.
Juan Ramón Jiménez.

Entendemos por intuición a esa decisión de la biología. Esa parte lírica -sangre y beso- que hace sentir al amor la eternidad del mundo. En el instinto está la adolescencia que nos acompaña siempre. El último rubor que nos atropella el habla y finge desmemoria. La intuición es nuestro mono, nuestra infancia, nuestra mejor ternura. Cuando un ojo se rompe –cualquier palabra despedida- un niño emerge por tu centro. La intuición es la poesía que no lee. Las formas del fondo que nos susurra el mar, el oscuro inasible de la estrellatura, ese lenguaje de inmensidades tan próximo a lo triste. Por eso entendemos la risa. Por eso la piel y el sueño, las cosas sin lógica, la locura de lo vivo, lo líquido. Con la intuición sabemos que el eufemismo es el lenguaje, que nada pasa donde nada tiembla. Es nuestro posible, nuestro improbable más inquieto, nuestro mejor. Es ese segundo en que la vida cambia durante un segundo. El instante en que las cosas merecen la pena, cuando merecer y penar parecen la misma encuesta. Es la emoción convincente, la embriaguez con su primavera de vino.