viernes, 22 de enero de 2010

EL HORÓSCOPO

Entretenerse es lo contrario de divertirse, por eso a la vida hay que hacerla disfrutable, divertida. Si nos dejamos avasallar por los relojes estaremos entretenidos por los minutos que son los anuncios de las horas perdidas. Vivir es perder el tiempo y es aqui donde tenemos que jugar con el lenguaje. Tenemos el chiste, el poema, el silencio. Todo un abanico de palabras que dan aire a las horas del tedio. A la palabra hay que darle carne, como al pan se le da vino. De ahí nace el cebolleta que es mitad labia, mitad polla. Si se anda bien dotado no hay porque hablar más nada cuando se trata de pedir un polvo. Aqui es donde uno juega al silencio y predica con el ejemplo. La palabra es cosa de pichines, que se entretienen entreteniendo cosa poco entretenida. Lo divertido, claro, es follar y contarlo. Contarlo bien o gesticularlo en silencio porque todo es palabra (mensaje que le llaman los filólogos). Lo peor de todo es no follar no hay duda. Ser mudo es otra cosa porque puedes calzar una veinticinco y aunque no se lo cuentes a nadie, habrá quien lo sepa. Lo importante es ir con la gracia dentro. Por eso hay que animarse a comunicar por la vía oral como forma de aglutinar sexo y literatura. No dejemos el horóscopo en manos de la oncología.

jueves, 21 de enero de 2010

LO INALCANZABLE

Alegrarse del sol como una flor no sé si es bueno o malo. Se manifiesta uno como si fuera un gato conviviendo con el fantasma de la gotera. Ser una flor es ser un vegetal de primavera. La fotosintesis más tibia es la de rodar por las piedras de las lagartijas y eso es lo que te acaba pasando con los años. Me sitúo en décadas como los hechos históricos de las enciclopedias frías. Pensaba que estaba fuera del tiempo de la nube y no. Siempre te encuentras en el tenderete de los calcetines mirando al jersey negro, a veces algún tanga. Ese es el consuelo que nos queda a los tristes. Los mismos que pusimos la amistad en la balda de lo inalcanzable, ahora trepamos por los objetos agarrándonos a los gestos caídos. Las lagartijas son las flores de los caminos, son las flores de los senderos, lo que queda del sol cuando se nubla. Y de pasear por el barroco voy llegando a las soledades de las tardes rojizas, como si todo lo nuclear se esfumara por el horizonte. Qué fácil ahora todo.

miércoles, 20 de enero de 2010

LO INEXPLICABLE

(María Agustina es el nombre que le ponían a Federica de Suecia si se casaba con Napoleón. Ella, mucho más siglo XXI, se lo rapa, se lo corta, se lo engomina, hasta convertirlo en Agus. Mucho más andrógino, mucho más Igartiburu. Blog clausurado. 12-ix-2009).

Qué importa ser o no ser si esa es la cuestión. María Agustina suena a Enrique VIII como melón rima con jamón. Todo encaja y es bastante. Nadie puede sustituir al melón (una sandía sería una agresión a la rima, una cuchillada al idioma y un mal gusto a la lengua). Quiero decir con esto, Agus, que poco importa quien era Enrique VIII porque la rima es la rima y Carlos III, Juan Carlos I o Amadeo de Saboya, pues no es lo mismo. La música se ha ido como un chiste repetido. La palabra es la que es y no hay otra. No se puede explicar la cara que ha puesto el mono. Este es el problema, la poesía es el arte de temblar e importa un moco las matemáticas del purista porque no hay mayor poeta que Rulfo y nunca hizo un pareado. Dos más dos pueden ser gaviotas (esto lo sabe cualquiera) pero nunca perros, a no ser que la suma la haga el gobierno. ¿Lo sientes ahora?

viernes, 15 de enero de 2010

EL OJO

El ojo no es ojo porque tu lo veas es ojo porque te ve. Por eso, Julián, la televisión la puedes apagar pero ella te ve a tí. Frente a la realidad damos la espalda al televisor pero ella y él son ya una misma cosa y nunca nos desatienden. Digo, que esta realidad virtual, este escaparate, nos mantiene en la jaula de los monos, pero sin mona, ni sopa boba ni mierda en los cristales. La televisión es el ojo, esto se ve claro. Por mucho que te pongas el libro delante de la cara estás visto. Su elegancia en las formas son de academia fina con que nos llaman retrasados. Hay quien tira el televisor y compra un libro. Tirar y comprar está visto, porque hasta la realidad virtual, la TV y el teléfono, tienen su ojo que les mira. Mirar (ya lo sabemos) es el eufemismo policial de vigilar. Los sin tele, los sin móvil, los sin coche, no vemos la porra que escondemos en el trastero de la placa, pero está ahí. Ella nos ve. Jugamos al despiste, que es jugar a las cuatro esquinas, los tres pies al gato. Me han contado (he visto fotos) que hubo quien se saco los ojos para no verse, para no tener ojos ni tele, para sacar lo poco que de vista pudiera existirle. Ahora anda dándose cabezazos por las esquinas de sus interioridades buscando la porra de sus defensas. Las fotos andan colgadas en el facebook y él no puede mirarlas.

jueves, 14 de enero de 2010

LA INERCIA

Y a la vuelta de tu pelo sientes la infancia, y cantas palabras en fin de curso. Sientes, nuevamente, la cosquilla en el estómago sin que suene el teléfono de los ingenuos silencios. Nadie sabe a qué viene este olor a roce y baila conmigo ahora. Vuelves al confort de la vida sin preguntas, al calor de las albóndigas con fideos. La alegría lenta, como un orgasmo de borracho, te ha llenado de semen la nostalgia (mis hermanos no me besan ni me pegan ni me sienten). La vida se ha convertido en una pompa de carmín y cisternas donde el eco de un ritmo sinuoso hizo serpiente. Los amigos despertaron las chispas de las flores para efímero colorido a punto de desatarse. La canción trajo el cosquilleo del recién llegado, de las mañanas charangonas (su voz de resfriado café). El arco iris obsceno no reconoce a aquel en quien pensabas. Por un instante tu vida podría cambiar de sexo. Tu vida vuelve al podría.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

HACIA LA LLUVIA

Camina contigo, piensa por tí. Hasta los libros parecen lejanos y entonces sus páginas no resbalan. El canal del televisor tiembla -verde dígito- recordando su sitio. Sienten lástima por tí, Es condescendencia judeocristiana, no se amparan en el genoma. La pena es recíproca, los oídos sordos, las bocas necias, los dedos señalantes. La pesadilla aguarda en una vigilante almohada. La leche es un semen agrio al que le falta nicotina. Sólo tu asco te reconforta. Hoy tú serás quien marque las horas al reloj. Coges los segundos con los dedos y los miras a la luz de las moscas. No hieden. La garganta se encoje con esputos de gripe. Levantarse, toser, defecar, orinar, leer, son actividades parecidas bajo el prisma cansado de los párpados. La risa histérica del loco suena amenazante. El cansancio fatal del hastío es su réplica. Polos opuesto de un helado caliente conla única certeza que te queda: estás solo. No hay de qué -te contestas.- Los sonidos se alteran por el cansancio metálico del cristal, violando tu sensantez. Estás harto de este latido de gato emparedado, gato montés, gato gato. Goteantes gatos en guetos de gees. Todo es una flema que gutura escupitajos insomnes a tu cordura. Te justificas en gestos, en amigos que ya no son más que nocilla olvidada. Quién trajo esas cartas caducadas, rancias, desletradas. Alguna foto acude al rescate sin traje ni capa. Tocan a fiesta pero a las lágrimas no las dejan entrar en el baile del rimel por eso los rostros de las madres tardías huelen a polvo cortado. Todo fluye hacia la lluvia. Nadie quiere olerte. Nadie. Hoy apagarás las luces, cerrarás con llave, móvil apagado. E intentarás convertir a la placenta del tiempo.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

II

Pienso el lugar de las horas sentadas: un minuto largo y treinteno. Paredes aleteando palabras con soñolientos gestos cansados. Estirarse es romperse. La realidad, mi realidad, bascula en ideas que se repiten en bucle, quiero decir rizo, de su tiempo. Hay veces que el escenario montado para mis ojos cede y descubro una hora extraña en lo que parecía ser una tarde. Cierro la puerta y me doy miedo.

I

Las oscuridades perduran más allá de la noche en un silencio estrepitoso e invisible. Aletargado en pequeños sobresaltos cabezeo frente al televisor. Insiste sobre aspectos asumidos hace tiempo. La nevera y el armario llenos. Una enorme masa de cuerpo evitan el roce. Un enorme cuerpo evita rozar su masa porque la chispa no prende y te delata.

viernes, 18 de diciembre de 2009

LAS MAÑANAS TODAVÍA

Cuando leí aquello de la angustia existencial yo iba por la arcada. Ya es cansancio. Vivo de puntillas en un Braille caducifolio. Tengo la mirada de un niño que me cede ternura en caricias. Me da la mano y me da la vida, me habla y me serena. Y así voy apagando el despertador por las mañanas, creyendo todavía en el ser humano, en el humano ser del todavía.

viernes, 4 de diciembre de 2009

EL TAMBOR DE LUZIL

Cuando la fe entra por la puerta la razón salta por la ventana. Lo peor de todo es que la fe es irracional. Está la fé lógica que son las cosas porque sí, cuando seas padre comerás dos huevos, los mis cojones y el me da la gana. A sabiendas que son posturas inflexibles se omite que pueden ser equivocadas. Pero la fe mala, es decir la fe fe, es la de vete donde quieras pero a las diez en casa, la del tambor de Luzil, y el Seven Up pero a mi me gusta. Esto es peligrosísimo porque es hablar con un botijo que no sabe que es de barro. Lo peor de la gente de derechas es que muchas veces no se saben que lo son y esto le pasa al botijo. Ve el agua y se piensa que es un caño sin saber quien le coge ni quien le llena: si hay aguaaaa. Con estos mimbres no hay quien haga un cesto pero quién quiere un cesto habiendo ciento. Son muchos años de don Boina, roña y croquetas. A Lorca no hay quien lo encuentre y mucho menos quien lo lea y el e-book no calza muebles ni decora. Esto no tiene arreglo porque no hay roto ni descosío en lo que se dejó atado y bien atado. La fe fe (desde ahora FF) es una mosca cojonera que no hay Dios que la mate, al contrario. Con el frío se crece, con el calor se dilata y ella sigue FF que FF. Se posa en los alimentos, se mete en la cama contigo, te persigue mientras paseas en las tardes de domingo. Hasta leyendo FF que FF se posa en mis libros. Y yo las reviento, cerrando el libro de golpe, porque no hay mejor mataFFes que las páginas de un libro. Y así andamos de ozono, claro.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

SEVILLA Y SORIA

Como fuera de casa en nigún sitio. Porque el café, el charco y el beso saben distintos cuando estás por primera vez. Fuera de casa eres tobe. Ya dije yo que el chiste mola porque el final sorprende, lo mismo pasa con la plaza, la caña y el aparcamiento. La sopa casera es la sopa boba. Uno sólo cuenta el mismo chiste a distintas personas como se viaja al mismo sitio con distinta gente. Sino se adereza con algo diferente es mejor un vaso de leche. Luego si quieres pues no entras a la catedral o te comes el bocata en la esquina de los orines pero qué rico sabe la mortadela si no has estado nunca en Soria. Hay lugares cojonudos como hay chistes cojonudos. De esos que no te importa contar o visitar porque siempre tienen gracia. Hasta el despertador suena diferente si te vas a Soria. A Soria le quitas el machadiano Duero y parece Albacete. Lo que pasa es que Machado tenía románico en los zapatos y a Leonor Antonio. Castilla es a invierno lo que Benidorm es a verano y dicen que en Zamora no existe la habitación doble. Viajar solo es como reirse de uno mismo. Es el paso previo a quedarse en casa y que se rían de tí. Es lo que nos queda a los alemanes que vivimos tan en Sevilla.