miércoles, 29 de febrero de 2012

EL CHINO

Durante el sueño he cortado el pelo a un chino que jugaba al tenis. No conforme, requería un apurado a máquina. Y he amanecido en la absurda cama de siempre, he mirado por la ventana pero ni rastro. Nada. Ando buscando otros lugares al tiempo -el tiempo está fuera de sitio- ando buscando al chino que habita dentro de nosotros. Busco las tijeras con que cortar las redes, las raquetas que convertir en trineos de sol por las praderas bufálicas del Canadá. En la inquietud del viaje, por los resquicios que las cámaras dejan al ángulo muerto. Sobre el tiempo se extienden los lugares. En este tiempo cerebral –todo tiempo es pensamiento- llamean las ilusiones como relámpagos de púrpura candente. Desde algún lugar de Wimblendon alguien escucha roncar el horizonte. Las peluquerías barren la tristeza mientras un chino pelón cabalga por el sueño en su efímera sinapsis.

martes, 28 de febrero de 2012

EL DIENTE

A José Mª Sánchez y Torreño

Abrileñas tardes de tortilla y risa –ya dijimos que la risa es el sobrante de la tragedia-, susurran desgracia. Vamos a ir juntando el calor. Los crímenes son silenciosos, en silencio se confiesan los puñales, los asesinatos del sonido. La palabra muerte como todas las palabras que no queremos oír, se susurran, se dicen como si no se dijeran. La hipocresía se esconde en el eufemismo del volumen. En este calor fuera de sitio y fecha, este calor fuera del calor, este calor frío de adolescentes que se machacan a besos y pajas ¿De dónde viene? ¿Qué es lo que quiere? Los paseos de carretera son academia de versos, de recuerdos melancólicos evocados por los árboles. Aquí pasa un coche, una moto, un ciclista. La bicicleta es un ciclista. Al coche no le importa quien conduce porque pasa a todo riesgo, a nula culpa, a todo humo, a perro muerto. La moto es el suicidio de los motoristas, de los que se follan la vida con la prisa que es el ansia del tiempo. Esta fiebre descolocada se concreta en pérdidas de amor. El calor es una fuga de rosas, paseos súbitos sobre manos de recuerdo. Germinaciones de cartas, de fotos, y paseos por el facebook buscando a Chelo. Cuando el calor –lo más lejano a la luz- tiembla recién salido del frío, el pasaporte aparece bajo la almohada, como si fuera un pijama. Paseas la lengua por la dentadura ignorando de dónde procede tanta ilusión.

jueves, 23 de febrero de 2012

LA CÁSCARA

Triste y lento son sinónimos del tiempo subjuntivo. La tristeza un egoísmo que resuelve lágrimas y días. Febrero viene ofreciendo almendros de nata. Te requiero, te requiero y sigues sin llegar. Hoy surgió una mañana de antes. Ha llegado melancólica, súbita, sin razón. Luego, al oír un pájaro, no he sabido ampliar su vuelo. Conformaron la palabra pájaro para todo lo que vuela. Silencioso, pedestre, imagino límites para el vuelo de mis palabras. Encarcelo mis pájaros sobre espacios virtuales, sobre caricias sin piel, sobre las macabras pesadillas de lo vigilante. La cáscara es el paso previo a la primavera. Dónde está la primavera. Quién sacude las palabras en su vuelo. De dónde viene su pianía de mañanas melancólicas. Continuar la búsqueda sonora del vuelo nocturno y al fondo un lenguaje de lágrimas sonando. La risa es lo que queda cuando se muere la tristeza. La risa sabe a vino pasado, a boca de viejo, a una amistad recordada. En la memoria se resuelven las angustias. El cuarto trastero de lo imaginable, lo más parecido a lo real. Por eso se escribe.

viernes, 17 de febrero de 2012

EL HUESO

"El calendario de las flores, botellas de ginebra, huesos de chuleta".
John Cheever

Un deseo de flores recorre el viento. El frío es una ausencia, una marcha, una huida hacia sitios sin sombra, pulidos por el aire. El aire no refresca, no ilumina, trae barro, charcos sin cristal porque sin agua el reflejo es una grieta que nos retrata. Este viento es una enorme cicatriz volandera. Una fractura que silba por las noches. Luego vendrá marzo a cuajar la herida, a secar la tristeza y preparar los besos. Los números siguen su discurso. Las letras continúan sus versos como un corazón zarandeado. Ella sigue guiando al tiempo. Reposando las caricias en gavetas perfumadas con su piel. Tejiendo misterios sobre las pupilas de la noche. Y así mis oscuridades quieren ser suyas. Mis ojos quieren oxigenarse por su sangre. Y todo mi cuerpo pretende –lo he oído- volverse ella. Cuarteado el tiempo, cimentado el abismo sobre el aire se cuaja la nieve oscura sobre el mundo. Limpio –quién sabe si frío- el universo puebla las noches consolando la vida que pregunta su porqué.

miércoles, 8 de febrero de 2012

EL ANUNCIO

La emoción se presenta como una sorpresa y te sientes súbitamente humano, mejor. Y sientes un calor sin lugar, un algo que viene de la primavera, eso que brota por cada poro del aire. Luego, en la continuidad, aparece la tragedia de los cuerpos que acuden perezosos a la miseria. No es buen lugar para el llanto. Llorar es algo íntimo, el agua que nos reconcilia, una sed desterrada por el hambre del mundo. Llorar es un poco libro, una vagina íntima por donde se mueren los niños. Es el frío lo que conduce al abrazo, a las lágrimas de fresa que brotan del almendro. El frío que se vierte, chocando por los aires, deshojando palomas. Y voy preguntando a mis brazos el porqué de mis palabras. Así no hay quien duerma ni quien viva ni quien sueñe. Y hasta la certeza blanca anuncia tremulares.

martes, 7 de febrero de 2012

LAS NOTAS

La lectura es el mundo sin mundo para nadie.
Escribir es leer mucho.
A mayor caudal, mayor disolución.
La afinidad es silencio.
La belleza exige caricias.
Soy egoísta conmigo.
Primero lo mío esconde lo último lo nuestro.
Al final todo es creencia, todo es principio.
Casamiento: casa-miento.
Solamente: sola-mente.
La mañana es suicidio, la tarde melancolía, la noche una puerta.
En lugar de dos besos daría dos hostias.
El prejuicio es fruto del conocimiento, el juicio de la ignorancia.
Vivir se muere. Morir se vive.
El sexo libre se llama masturbación.
Hablar con convencimiento del escepticismo.
Cuando duele la cabeza sobran palabras.
El miedo es la censura.
La sociedad es una soledad llena de pisos.
El opio es el opio del pueblo.
El beso sella inteligencias.
La muerte son los padres.
El sol de invierno es la luz.
El silencio comunica.
Sin soledad no hay pensamiento.
El ansia es el hambre de los ojos.
En las ciudades no existe el horizonte.
Estoy más solo que Kafka.
La inocencia es insultante.
Pedir ánimo es pedir otra vida.
Pides sentirte bien pero quieres no sentirte.
Lo peor de la agonía es la desesperanza.
Las corbatas son pañuelos de conducta.
El entusiasmo es una tara genética.
El entusiasmo sin depresión es agresivo.
La creación surge del drama.
El humor es drama refinado.
Tu piensas en mi yo sigo pensando en nosotros.
El chiste es el final inevitable de la tragedia.
La soledad no es falta de compañía si no prolongación en el tiempo.
El sistema sólo permite el sometimiento.
La belleza es triste por bella.
La paciencia es un disfraz.
Pedir justicia es pedir venganza.
Sin depresión la vida es aire.
El hombre es un Canto rodado.
La ambigüedad de la palabra es su certeza.
Tener poder es abusar de él.
La música también se escribe.
La pintura tiene su lenguaje.
La resignación es obligación ajena.
El suicidio es el asesinato del sistema.
La realidad se come al arte.
Hagas lo que hagas abre el abanico.

martes, 31 de enero de 2012

LA VISIÓN

"La visión requiere distancia"
Antonio Machado

Hay que subir la tapia de las tardes. Buscar los horizontes de las nucas para poder contemplar la suavidad de los cuellos, las tersuras erizadas de los susurros. Los susurros son palabras lanzadas hacia adentro, hacia el atrás de los sentidos. Cuando las horas exigen el aire urgente de las palabras hay que dar un paso atrás. Situarse en la trinchera de lo escrito, en la valentía kilométrica de los años, en la importancia del calor frente al viento. Decir es lo contrario de escribir. Por eso las cartas de amor, por eso el amor, por eso. Y una vez construida la escalera quemar el cielo y volver al refugio de las noches silenciosas. Donde el lenguaje es un gesto, la vida entera un gesto, pendiente del temblor precipitado de una lágrima. Y en ese griterío de pestañas acunar los siglos, reposar los números, recordar el infinito. Si te piden lo inmediato guarda silencio. El silencio es el camino de lo rotundo. La tapia levantada hacia adentro.

miércoles, 25 de enero de 2012

EL VIAJE

"La lejanía es de limón"
Antonio Machado
Cartas a Guiomar

El miedo es un pasado que proyecta. Entonces, la edad adolescenta nuestras noches. A veces, cuando los hijos se pudren, cuando el insomnio de las caricias, vuelven las primaveras para abrir los parques. Llegan los besos llenos, la inocencia más ingenua de las mentiras. Cuando se toca el suelo de la vida, cuando los noes aplacan la angustia, entonces florece. Es el morir matando del amor. Allí, pasada la angustia involuntaria, lloramos sobre la piel, vertemos miradas sobre lo ajado. Queremos quemar de un beso todos los odios. Y en esa quimera del gemido planeamos vidas que no vendrán. Futuramos la mirada proyectada hacia los nuncas. Pretendemos abrir las noches, volver a oler los veranos, la gozedumbre de la risa. Pero el luego llega. El porqué es la pregunta. Noeseso, respondes al miedo. Entendiste tarde –vivir es eso- que no existe el sentido. Y te empecinas en libar la escarcha del temblor. Y descubres los instantes de su cuello. Y quieres masticar sus perfumes, jugar con los dedos del dolor. Ahora que los cuerpos son el vacío de ojos deseantes. Ahora que no hay más miedo que tu pasado ni más esperanza que su voz, comienzas, a la alegría del viaje.


viernes, 20 de enero de 2012

LA TUBERCULOSIS

Sin tuberculosis se muere la literatura. Y llega el tumor con su metástasis de miedo a devorar los gestos, el pelo y la nostalgia. Aceleramos hipotecas pagando niños en años veinticinco. Compramos las tardes para que nos llenen la cabeza de muebles –lo más lejos de amueblar una cabeza- de ropas y otras fragancias que se llevará el domingo. Sin tuberculosis la oficina suelda la extra como un barrote. Sin tuberculosis no hay baja ni melancolía ni romanticismo en los besos. La saliva ya no sabe a muerte. De tanto esconderla, las avestruces cruzan su tiempo como patos sin cabeza. Dónde guardar las flores por las páginas del Kindle. Y la melancolía por el lodo de la nostalgia, en este tiempo sin fecha de soles oxidados, de geriátricos, de futuros en paro. Las cosas del compartir andan por los nuncas, esas trágicas cunetas del horror. Un beso funde un nieto con su abuelo, como un hilo de muerte travestido de cariño. El enfermo es un cliente con ínfulas de muerte. Por la fiebre llegará la tinta, los tactos y caligrafías de espera. Y enfermar por el aire como quien sufre en un teatro. Esputar las arterias en orgasmo de otros. Perder el apetito revolviendo la sopa. Volver sobre el amor para preguntar al mundo. Preguntarle al silencio su universo. Contemplar el mundo en un verso de silencio.

miércoles, 11 de enero de 2012

LAS MANOS

Algo ha ido pasándole a la piel. Algo ha ido pasándole a la risa. Algo ha ido royendo los movimientos hasta convertirlos en muecas. Algo ha ido pasando a las sorpresas, a los chistes que sabes, a los amigos que se fueron desconociendo con el brillo de sus coches. Se termina el camino, llega la velocidad. El remanso es escéptico. El entusiasmo nace del movimiento, de las rápidas ilusiones, de la agitación de los besos, de las oníricas pestañas. Volverá el viento negro. Volverán los días a teñir de luz sus oscuridades, seguiremos convirtiendo las horas en monedas, daremos de comer a la tristeza. Algo ha ido pasando a las cosas de dentro que parecen tendidas en cuerdas ahogadas. Algo ha ido pasando como si fuera el tiempo. Las manos suelen tranquilizar hasta que cansan. La mano ha ido levantando el polvo de la alegría hasta dejar al mundo inerte. El televisor sonríe cuando paso la mopa por su planicie. Como un dolor de nada, como se pierde la importancia, algo ha ido pasando. Algo ha ido pasando. Algo se ha ido.

martes, 10 de enero de 2012

EL PÁRPADO

Y el universo sigue ahí al consolar la carne, sin tiempo, por las camas desechas. Seguir preguntando a las vaginas, seguir tanteando soledades, alimentando podredumbres. Es por las noches cuando la sorpresa gime su tragedia. Se liban las sorpresas hasta gozar con el ingenio líquido de los párpados como manos sin distancia. Párpados como estrellas. Estrellas como fuego. Y la inmensidad detenida en un secreto, oculto, generoso en lo escondido. Eso que habita en las gargantas, tan parecido al llanto y llaman pólvora. ¿Se puede detener el beso? ¿Se puede aplazar un pecho? El universo sigue ahí.