jueves, 22 de marzo de 2012

EL ARREBATO

“Basta lo suficiente”
Juan Ramón Jiménez.

Ya no puedes salvarte. No puedes rechazar la luz del faro negro. Cuando tus ojos se cierran nace la claridad. Pensamos que ignorar es tan sencillo como eso pero hay más. Hay una palabra que mancha, un niño que matan, esas cosas. La felicidad es la urgencia arrebatada. Sabemos que la noche de las plazas se torna vigilante. Hay que atravesarla, que caminar con el sigilo de las pestañas seducidas. Tenemos la valentía del egoísmo, la dureza del dolor para el resto, incapaces -sin embargo- para un abrazo de limosna. La solemnidad es un capricho al servicio de las fresas. Luego está la lista que no quisimos hacer, pero la lista vuela más rápido que nosotros. La lista de las cosas que nos compraron que olvidamos en el caminar a tientas y a locas de las grandes superficies. Allí, venden el horizonte en cajas regalo. También se muere el mar.

martes, 20 de marzo de 2012

LA SOBERBIA

"¡A la mierda!"
Fernando Fernán Gómez

La soberbia es defensa propia frente a lo mezquino. No es pedantería ni orgullo. La soberbia es la dignidad del carácter frente al encefalograma único del consenso democrático. No ser soberbio en esta zafiedad adocenada sin honestidad, sin compromiso siquiera para lo disoluto, es un insulto. Lo otro es rumiar tópicos al compás del zapping televisivo. Es la trinchera ideológica frente a los tiempicidas. Soberbia para los que piden respeto. Respeto es resignarse, la educación es otra cosa. Soberbia viene de saber, por mucho que digan los diccionarios que financia el banco Santander. Soberbia frente a los pedantes del respeto. Soberbia para el pensamiento porque lo demás es mañana, todavía y tráeme un vaso de agua. Es lo que nadie quiere, el único asidero de los márgenes, la conciencia de clase del comportamiento. El odio a los falsos que suelen ser modestos. Lo contrario al porque sí. Soberbia es dignidad. Es cagarse en Dios delante de los cristianos. Llamar hijo de puta delante de las feministas. Soberbia suena mal porque la fonética la dictan ellos. Es salirse de una palabra de la gilipollez democrática. Romper la sintonía del consentimiento, violentarse al opuesto del silencio cómplice. El acto solitario contra el linchamiento de la conducta. La mayoría no es un número siquiera.

sábado, 10 de marzo de 2012

EL AHORA

A mi padre, siempre tan cerca.

Ahora que los ojos se disparan, que la mirada se arenisca sobre los límites. Ahora que la magia ha perdido sus secretos me apiado de la ascendencia ingenua de las fotografías. Ahora que la tragedia de la vida cicatriza en llagas de almizcle, que las lágrimas de mis padres ya se han explicado, ahora que estoy aquí que tengo el azar de mi pensamiento –ese universo de palabras maceradas-, debo saltar los silencios de tres en mil. Debo apurar la piel hasta sus nuncas. Ahora que construyo caminos con la arena que entra en mis ojos, ahora que escribo ahora sin más tiempo ni más espacio que este ahora. Ahora que por mis ojos suenan melodías y de mis dedos manan colores de olor a río, ahora que sé que Ahora es ya, luego, nunca. Ahora, jonás, -me has dicho- es ¡Ahora!

jueves, 8 de marzo de 2012

LA PALABRA

“Las palabras entonces no sirven, son palabras”
Rafael Alberti.

A Victor Chamorro,
amigo y maestro de la palabra.


Nos damos cuenta de la calma de nuestras palabras, del perfil de los coloquios cuando nos sorprende la intimidad y no sabemos qué decir a los amigos. ¿Qué sentido introducirle al silencio? Si se deja, acaban floreciendo complicidades. Un labio por donde asoma un diente, una risa –esa invitación al erotismo- donde todo puede ser. A veces, hablar es un arrepentimiento consumado, la tragedia inacabada, no llegar, quedarse corto, un labio que sangra. Escribir es la intimidad de conversar, escuchar para uno mismo. Un para nadie ciego. Una angustia enquistada en insomnios, en tristezas alargadas. Una soledad extendida, el rabo de lagartija de la asfixia. A veces se habla por no guardar silencio. Otras veces, enmudecemos por negar placer a las réplicas. Cuando se calla nunca se otorga. Se odia, se desprecia, las más veces se ignora. A veces, la calma es un abrazo, una admiración, un respeto. El Silencio es otra cosa, viene después de la palabra porque antes hay poesía, que es lo anterior. Roces, metáforas ansiosas de fonética, códigos y burocracia. En la poesía existe mucha literatura. En la palabra hay grito, ausencia, canto. La comunicación es posible entre lágrimas que lloran la misma mejilla –la afinidad es sigilo- para acabar susurrándose miradas. Aquí hay mucha madrugada que sentir, muchos misterios que apurar hasta llegar a la claridad del desierto. Diré que mudo se besa, se duerme, se sueña. Que mudar viene de ahí, aunque nadie lo sepa.

viernes, 2 de marzo de 2012

EL PAISAJE

Al tiempo le ha ido saliendo un niño a lo lento. Esa incómoda pregunta, ese no estarse quieto en las posturas le ha dado por revolverse y se ha quedado quieto. La ingenua inquietud del niño va madurando en angustias de niebla. En certezas sin fundamento de lágrimas sin motivo. Cuando la pérdida cuaja su derrota todo regresa a la emoción de la ceniza, esa ceniza infantil, pavesa de nuevas inquietudes porque después no hay nada. Entonces las tardes volverán a ser del tiempo, el niño ira aprendiendo a correr, a volar por su aire como una mariposa de luz. Ahora que las noches son más negras el fuego es más luminoso. Y en este bucle de miedos se van doliendo, como quien entierra a un gato, las ilusiones medias. Sólo queda lugar para la ceniza. Sólo existen ingenuidades de mermelada, instantes con que eternizar los efímeros segundos. Ojos con que mirar a los ojos, comenzar a llamar a las cosas por su nombre. El tiempo con su niño de la mano ha llegado, otra vez, para quemar el paisaje.

miércoles, 29 de febrero de 2012

EL CHINO

Durante el sueño he cortado el pelo a un chino que jugaba al tenis. No conforme, requería un apurado a máquina. Y he amanecido en la absurda cama de siempre, he mirado por la ventana pero ni rastro. Nada. Ando buscando otros lugares al tiempo -el tiempo está fuera de sitio- ando buscando al chino que habita dentro de nosotros. Busco las tijeras con que cortar las redes, las raquetas que convertir en trineos de sol por las praderas bufálicas del Canadá. En la inquietud del viaje, por los resquicios que las cámaras dejan al ángulo muerto. Sobre el tiempo se extienden los lugares. En este tiempo cerebral –todo tiempo es pensamiento- llamean las ilusiones como relámpagos de púrpura candente. Desde algún lugar de Wimblendon alguien escucha roncar el horizonte. Las peluquerías barren la tristeza mientras un chino pelón cabalga por el sueño en su efímera sinapsis.

martes, 28 de febrero de 2012

EL DIENTE

A José Mª Sánchez y Torreño

Abrileñas tardes de tortilla y risa –ya dijimos que la risa es el sobrante de la tragedia-, susurran desgracia. Vamos a ir juntando el calor. Los crímenes son silenciosos, en silencio se confiesan los puñales, los asesinatos del sonido. La palabra muerte como todas las palabras que no queremos oír, se susurran, se dicen como si no se dijeran. La hipocresía se esconde en el eufemismo del volumen. En este calor fuera de sitio y fecha, este calor fuera del calor, este calor frío de adolescentes que se machacan a besos y pajas ¿De dónde viene? ¿Qué es lo que quiere? Los paseos de carretera son academia de versos, de recuerdos melancólicos evocados por los árboles. Aquí pasa un coche, una moto, un ciclista. La bicicleta es un ciclista. Al coche no le importa quien conduce porque pasa a todo riesgo, a nula culpa, a todo humo, a perro muerto. La moto es el suicidio de los motoristas, de los que se follan la vida con la prisa que es el ansia del tiempo. Esta fiebre descolocada se concreta en pérdidas de amor. El calor es una fuga de rosas, paseos súbitos sobre manos de recuerdo. Germinaciones de cartas, de fotos, y paseos por el facebook buscando a Chelo. Cuando el calor –lo más lejano a la luz- tiembla recién salido del frío, el pasaporte aparece bajo la almohada, como si fuera un pijama. Paseas la lengua por la dentadura ignorando de dónde procede tanta ilusión.

jueves, 23 de febrero de 2012

LA CÁSCARA

Triste y lento son sinónimos del tiempo subjuntivo. La tristeza un egoísmo que resuelve lágrimas y días. Febrero viene ofreciendo almendros de nata. Te requiero, te requiero y sigues sin llegar. Hoy surgió una mañana de antes. Ha llegado melancólica, súbita, sin razón. Luego, al oír un pájaro, no he sabido ampliar su vuelo. Conformaron la palabra pájaro para todo lo que vuela. Silencioso, pedestre, imagino límites para el vuelo de mis palabras. Encarcelo mis pájaros sobre espacios virtuales, sobre caricias sin piel, sobre las macabras pesadillas de lo vigilante. La cáscara es el paso previo a la primavera. Dónde está la primavera. Quién sacude las palabras en su vuelo. De dónde viene su pianía de mañanas melancólicas. Continuar la búsqueda sonora del vuelo nocturno y al fondo un lenguaje de lágrimas sonando. La risa es lo que queda cuando se muere la tristeza. La risa sabe a vino pasado, a boca de viejo, a una amistad recordada. En la memoria se resuelven las angustias. El cuarto trastero de lo imaginable, lo más parecido a lo real. Por eso se escribe.

viernes, 17 de febrero de 2012

EL HUESO

"El calendario de las flores, botellas de ginebra, huesos de chuleta".
John Cheever

Un deseo de flores recorre el viento. El frío es una ausencia, una marcha, una huida hacia sitios sin sombra, pulidos por el aire. El aire no refresca, no ilumina, trae barro, charcos sin cristal porque sin agua el reflejo es una grieta que nos retrata. Este viento es una enorme cicatriz volandera. Una fractura que silba por las noches. Luego vendrá marzo a cuajar la herida, a secar la tristeza y preparar los besos. Los números siguen su discurso. Las letras continúan sus versos como un corazón zarandeado. Ella sigue guiando al tiempo. Reposando las caricias en gavetas perfumadas con su piel. Tejiendo misterios sobre las pupilas de la noche. Y así mis oscuridades quieren ser suyas. Mis ojos quieren oxigenarse por su sangre. Y todo mi cuerpo pretende –lo he oído- volverse ella. Cuarteado el tiempo, cimentado el abismo sobre el aire se cuaja la nieve oscura sobre el mundo. Limpio –quién sabe si frío- el universo puebla las noches consolando la vida que pregunta su porqué.

miércoles, 8 de febrero de 2012

EL ANUNCIO

La emoción se presenta como una sorpresa y te sientes súbitamente humano, mejor. Y sientes un calor sin lugar, un algo que viene de la primavera, eso que brota por cada poro del aire. Luego, en la continuidad, aparece la tragedia de los cuerpos que acuden perezosos a la miseria. No es buen lugar para el llanto. Llorar es algo íntimo, el agua que nos reconcilia, una sed desterrada por el hambre del mundo. Llorar es un poco libro, una vagina íntima por donde se mueren los niños. Es el frío lo que conduce al abrazo, a las lágrimas de fresa que brotan del almendro. El frío que se vierte, chocando por los aires, deshojando palomas. Y voy preguntando a mis brazos el porqué de mis palabras. Así no hay quien duerma ni quien viva ni quien sueñe. Y hasta la certeza blanca anuncia tremulares.

martes, 7 de febrero de 2012

LAS NOTAS

La lectura es el mundo sin mundo para nadie.
Escribir es leer mucho.
A mayor caudal, mayor disolución.
La afinidad es silencio.
La belleza exige caricias.
Soy egoísta conmigo.
Primero lo mío esconde lo último lo nuestro.
Al final todo es creencia, todo es principio.
Casamiento: casa-miento.
Solamente: sola-mente.
La mañana es suicidio, la tarde melancolía, la noche una puerta.
En lugar de dos besos daría dos hostias.
El prejuicio es fruto del conocimiento, el juicio de la ignorancia.
Vivir se muere. Morir se vive.
El sexo libre se llama masturbación.
Hablar con convencimiento del escepticismo.
Cuando duele la cabeza sobran palabras.
El miedo es la censura.
La sociedad es una soledad llena de pisos.
El opio es el opio del pueblo.
El beso sella inteligencias.
La muerte son los padres.
El sol de invierno es la luz.
El silencio comunica.
Sin soledad no hay pensamiento.
El ansia es el hambre de los ojos.
En las ciudades no existe el horizonte.
Estoy más solo que Kafka.
La inocencia es insultante.
Pedir ánimo es pedir otra vida.
Pides sentirte bien pero quieres no sentirte.
Lo peor de la agonía es la desesperanza.
Las corbatas son pañuelos de conducta.
El entusiasmo es una tara genética.
El entusiasmo sin depresión es agresivo.
La creación surge del drama.
El humor es drama refinado.
Tu piensas en mi yo sigo pensando en nosotros.
El chiste es el final inevitable de la tragedia.
La soledad no es falta de compañía si no prolongación en el tiempo.
El sistema sólo permite el sometimiento.
La belleza es triste por bella.
La paciencia es un disfraz.
Pedir justicia es pedir venganza.
Sin depresión la vida es aire.
El hombre es un Canto rodado.
La ambigüedad de la palabra es su certeza.
Tener poder es abusar de él.
La música también se escribe.
La pintura tiene su lenguaje.
La resignación es obligación ajena.
El suicidio es el asesinato del sistema.
La realidad se come al arte.
Hagas lo que hagas abre el abanico.